sábado, 30 de marzo de 2019

Santa Cruz de la Sierra, la nacencia del río Búrdalo.

El río Búrdalo nace en Santa Cruz de la Sierra, casi a pie de pueblo, en el Cerro de las Cornicabras de Magasquillas, pegando a Las Cuestas. En ese alto, junto a una caseta de pastor derruida, se inicia un arroyo profundo, sinuoso y escarpado que desciende hasta que se amansa cuando pasa bajo la carretera de Ibahernando (primera foto), a pocos metros del Mirasierra. Después, discurre entre La Estación de Servicio y el Restaurante y se dirige hacia el pueblo, paralelo a la carretera de la entrada donde poco antes de virar, se le une el regato de Los Barreros que también proviene de Magasquillas y pasa junto al Chabarcón de los Moros. Se desvía entonces hacia el Norte pasando junto a la noria de Mala Cara y unos viejos lavanderos que había junto a la Charca del Prado (segunda foto), cruza el Parque Ñuflo de Chaves por el puentecillo del Camino de Trujillo y se escurre por la Calle del Poleo, camino del Puente Blanco. Al llegar a la Pretoria, en la Dehesa Pesqueruela, bordea una meseta, pasa por el Higueral del Molino y poco más abajo, a pocos metros del Puente Bonito, se le une el Arroyo Guijo, que viene de Valquemadillo cruzando la Pretoria. Prosigue hacia el Sur paralelo a la Cañada Real, por el Ejido Cimero y el Bajero, dejando atrás el Torreón y dos molinos harineros, nutriéndose en su camino de los regatos que bajan de la cara Este de la sierra, en especial El Conejero y El Reventón. A partir de ese entonces se cuela a la Caballería del Muerto, saliéndose de territorio santacruceño. La cuenca del Búrdalo ocupa justo el centro geográfico de Extremadura, discurriendo por Cáceres y Badajoz, tras su nacencia en Santa Cruz visita: Villamesias, Miajadas, Escurial, Almoharín, Santa Amalia y finalmente en el término de Guareña va a morir al Guadiana. 77 kilómetros en línea recta, muchos más si contamos su recorrido. A su paso se le unen muchos arroyos: entre ellos el de la Miranda, Almoharinejo, Saltillo, Hornillo, Cañada, Zarza, Tamujoso, Barrancón y en su cauce hay varios puentes, algunos romanos de bella factura, también los vestigios de 7 molinos harineros, 3 en Santa Cruz, 3 en Almoharín y 1 en Miajadas. Su etimología es difícil de descifrar, habiendo líneas de investigación que le atribuyen origen íbero, romano y árabe, relacionándolo también con el Torreón de la Miranda y el pueblo de Villamesías que antes se llamase Búrdalo. Cabe destacar también que, a poca distancia de su nacencia, en el Puerto de Santa Cruz el apellido Búrdalo es muy frecuente, también en Villamesías y que a la provincia de Cáceres se le atribuye más del 25% de los apellidos Búrdalo de toda España.
En el Puerto se afirma la existencia de una lápida funeraria Romana con la inscripción “Burdius” que, pudiera guardar relación.
Como curiosidad, destacar que antiguamente, cuando llovía mucho más, las crecidas del Guadiana cebaban de bordallos y carpas el recorrido del Búrdalo, quizá eso fuera lo que pescasen los vetones y romanos, a juzgar por las plomadas de redes de pesca que se han encontrado en las zonas de influencia cercanas.
Sea como fuere, el río Búrdalo, afluente del Guadiana, nace en Santa Cruz...

anta Cruz de la Sierra, la nacencia del río Búrdalo.



viernes, 29 de marzo de 2019

Bonito altar rupestre en la cresta del Risco Chico

Precioso altar probablemente de ofrendas, ubicado en lo alto del Risco Chico, al margen de los tres ya documentados en el Recinto Sagrado. Sillón con cazoleta, tres escalones de subida, plataforma y un escalón de bajada.


Enigmático arco de piedra en el fondo de un pozo

Arco de piedra tapiado en la base del pozo con escaleras que hay junto al Olivar de la Lamparita. Hay que arremangarse para hacer la foto. Júzguese lo de enigmático. En pleno corazón de vestigios del bronce y el hierro.


 

Necrópolis tardorromana visigoda en la Sierra

Necrópolis tardo romana visigoda ubicada en el sopié de la cara Sur de la Sierra, término municipal del Puerto de Santa Cruz. Se localiza un sepulcro antropomorfo doble, uno individual y un gran contrapeso de presa olearia.






lunes, 4 de febrero de 2019

La lancha esqueleto


Enigmática lancha de granito situada en la Cañada Real Leonesa (cordel) en el término municipal de Santa Cruz de la Sierra, a la altura del Guijo de la Dehesa Pretoria y del regato de “Valquemadillo”, también llamado “Arroyo del Guijo”.



En su momento, puse algunas fotos de como yo y mi familia pasábamos allí un día de campo en plena llanura, a saber, balón de fútbol, bocadillo de salami, expedición al río  y también aprovechamos para limpiar un poco la arena y el musgo seco que había en unas curiosas cubetas que presentaba una lancha de granito, de la que tiempo atrás me había hablado un vecino del lugar (Joaquín F.V.) de cuando él era ganadero y su ganado pastaba en esa cañada.



Al parecer algún versado en la materia vio las fotos que puse y aquello le pareció un sacrilegio, debo suponer que sin interesarse lo más mínimo por el contexto, según su testimonio estábamos estropeando lo que podía haber debajo, tal como si estuviéramos haciendo una prospección arqueológica en el suelo del teatro romano de Mérida. Menos mal que dicha lancha de miles de kilos no la podíamos cargar en el Suzuky, sino, lo mismo se hubiera tratado de expolio. Pues mire, no, ni estábamos en Mérida, ni en San Juan el Alto, ni en la sierra de Santa Cruz, estábamos en pleno llano de los ejidos, en una Cañada Real, fuera de contexto arqueológico alguno y no, al parecer, finalmente no era antrópico y a continuación lo explico, porque aunque traté de movilizar a arqueólogos, no fue posible que se acercasen a verlo. Lo de casi siempre...
Va a llegar un punto en el que cuando salgamos al campo, no nos vamos a poder sentar en tal sitio porque allí cagó un romano y nuestros hijos no van a poder jugar entre los canchos no sea que haya allí enterradas las cenizas de algún difunto de la edad de los metales. Hasta las cabras pueden beber de una marmita de pastor (pilas por erosión del granito) pero nosotros no podemos enredar en ellas no sea que sean cazoletas.
Pues bien, voy a contar la historia de la curiosísima lancha de marras. Por medio de un amigo especialista en hacer escaneos 3D con láser me puse en contacto con un Arqueólogo de la UEX y éste a su vez con un Geólogo, ambos vieron las fotos quedándose asombrados sin poder determinar de qué se trataba, sin embargo la hipótesis que cobraba más fuerza según su opinión es que se tratase de un fenómeno erosivo que tuviera que ver con diaclasas y arenización del granito por medio de hidrólisis de materiales más blandos que luego eran arrastrados por la escorrentía de la lluvia. No obstante no recordaban haber visto nada parecido. Me puse también en contacto con un amigo Ingeniero de Minas y con otro amigo Geólogo, este último sí estuvo a verlo conmigo y su veredicto fue también el de que se trataba de un espectacular fenómeno erosivo que sigue líneas de nervaduras de material duro, preferentemente cuarzo, con erosión por hidrólisis de las zonas más blandas, sobre todo, biotitas y feldespatos, que van dejando ese peculiar patrón limitado por las nervaduras de cuarzo.
Así que, ni sacrilegio, ni prospección, ni oportunismos, se trata de un fenómeno geológico harto singular como para poner en jaque a Arqueólogos y Geólogos y como para acercarse a observarlo porque está en Santa Cruz y ya de paso pasar un rato en el campo.


viernes, 1 de febrero de 2019

Sepulcros del Recinto Sagrado

Sepulcros con marcación de superficie exclusiva del Recinto Sagrado de Santa Cruz de la Sierra.
Delimitados con grandes piezas de cantería labrada en posición horizontal, perfilando dos letras F enfrentadas, piezas con origen probable en los altares prerrománicos contiguos o las murallas defensivas del recinto.
Por lo demás, siguen la misma estructura que el resto de sepulcros de las necrópolis árabes de la sierra; inhumación con doble cajón y losa funeraria pero sin estelas verticales. Así se describen en algunas prospecciones documentadas.
Teniendo en cuenta que los árabes fueron expulsados de la sierra en el S.XIII y teniendo en cuenta la laboriosa manufactura de estos sepulcros de inhumación que, contrasta con el carácter austero del resto de sepulcros, pudiera tratarse de personajes destacados de la comunidad islámica de esta zona en el periodo tardo medieval.
Esa es una hipótesis pero, la cuestión es que es una señalización de superficie muy exclusiva y distinta a las del resto de necrópolis de la sierra e incluso buscando en estudios de necrópolis de otras zonas, no logro encontrar marcajes de superficie parecidos.
¿Alguna otra hipótesis?
Y ya de paso, los cenotafios, islámicos -se entiende- (tumbas vacías sin expoliar -eso se nota-, es decir , vacías con o sin ajuar y con carácter simbólico), son abundantes, a juzgar por los casos de prospección documentados. La típica estructura, es decir, 4 estelas verticales, primer cajón, la losa funeraria y segundo cajón con una oquedad vacía con la forma del difunto.
¿Simbolismo a los muertos en guerra?
¿A desaparecidos?
¿Alguna otra hipótesis?

La cruz de la lancha


La cruz de la lancha.
Cuando subíamos a la sierra de niños, íbamos a verla. Según se asciende por el Recinto Sagrado dirección al Risco Chico, al entrar por la rotura que lleva a sus crestas, se coge a la izquierda y en seguida, encontramos un paredón que tiene un rebaje alto, puede que para sujetar la estructura de alguna vivienda. A los pies había una lancha que tenía una tosca cruz y una discreta pileta. El caso es que sabía el sitio exacto pero al llegar, estaba toda la lancha cubierta de tierra y musgo. Prácticamente he puesto el pie encima de ella cuando he empezado a retirar la capa y allí estaba, igual que hace 25 años, con una especie de pilita por encima. Es curioso, ¿Quién la haría y para qué? ...